Preparación

  • En una olla o sartén con tapa, poné una cucharada de aceite.
  • Sumá un puñado de maíz pisingallo.
  • Tapá y llévalo a fuego fuerte hasta que empiecen a explotar. Eso sí, mové la sartén constantemente para evitar que la llama queme el maíz.
  • Cuando empiecen a explotar, sacudí la sartén con más fuerza y bajá un poco la llama hasta que dejes de escuchar las explosiones. Si no movés, se quema la cáscara. Eso es lo que le da feo gusto al pochoclo.
  • Destapá y endulzá o salá.

 

¿Otra técnica?
Si te gustan bien acaramelados, podés echarle la cantidad de azúcar que consideres necesaria antes de llevarlos al fuego y el resultado serán unos pochoclos bien dulces y con caramelo.

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